Pedagogía y pos-pandemia en la diversidad y la inclusión
- Jose Luis Gomez Becerra
- 20 ene 2022
- 1 Min. de lectura
Por favor… ¡Que el distanciamiento físico, no sea emocional! ¿Vivimos en un sistema el cuál se está acomodando? O, es responsabilidad de los que estamos en la misión pedagógica y educativa de orientar y acompañar los nuevos fenómenos y procesos sociales que surgen luego de períodos de aislamiento, de estados mentales pasivos, rezagados, otros activos, virtuales, frágiles, con múltiples transformaciones que se desconocen, hábitos, costumbres que en muchos casos limitan o en otros posibilitan las interacciones humanas de manera auténtica y considerable entre la sociedad.
Podrían ser muchos los cuestionamientos que surgirían, pero solo me quiero detener en el más representativo desde la experiencia personal y responsabilidad profesional, donde se viene dimensionando un aislamiento del sentir, del diálogo entre todos y poder aceptar, respetar y compartir la diferencia de los demás, en armonía y sin temores de mostrar quienes somos o en qué nos hemos convertido y de qué manera las experiencias que se vivieron en pandemia logran trascender y estimular la convivencia, la empatía, el goce de una sana conversación, con emoción, sentimiento y alma, sin prejuicios, ni restricciones raciales, de orientación sexual, género, edad, intereses, procedencia, que encaminan las relaciones sensibles y de continuar construyendo la inclusión de humanidad, donde todos podamos estar sin ser agredidos, despreciados, rechazados, cuestionados con prejuicios.
Hago un llamado a la reflexión de cómo estamos aportando a la inclusión en la educación y en la sociedad fragmentada por la pos-pandemia.
Un aporte y con los comentarios que desees brindar, serán bienvenidos.


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